28 de octubre de 2008

Happy Toughs

En estos ultimos días transcurridos, de soledad interior, me llevaron a vivir nuevamente de esas sensaciones que pense habian desaparecido.
Los domingos entre las 2 y las 10 de la noche cuando invade un ansiedad, que no se le puede atribuir causa mas que el hecho de no hacer algo que te llene el vacio que existe en el interior.
Una vez más, como lo he llamado desde que lo experimento, ha sido el ataque de mis demonios internos.
Pero eso me llevo a recordar como fue que desaparecieron durante mucho tiempo.
Y fue precisamente esa soledad en estas fechas de hace dos años cuando comenzaron a desaparecer. Algunos días antes seguramente, pero fue algo tan sencillo que comenzo un exorcismo y me permitia sentir una tranquilidad en mi ser: un beso. Que fue cuestionado de la intencion de querer ser robado, si.. yo me lo habia robado, de la que fue mi amiga hasta ese día para convertirse en la mejor de todas. A pesar de recibir un reproche por ese hurto y de momento sentirme avergonzado, pero contento por no haberme quedado con las ganas, fue lo que permitio que no existieran mas domingo desolados.

Fue como recordar la primera vez, la que nunca se olvida.

1 comentario:

Paulina dijo...

Los domingos siempre son de fuchila... El problema es que nos acostumbramos a no-estar-solos... Eso se llama malos hábitos.

Un abrazo J