16 de febrero de 2010

Toma pero no daca

Cuantas veces he aguantado las chingaderas de la gente: familia y amistades, y les apoyas. Trastadas y puñaladas por la espalda. Decepciones y desilusiones.

Haces a un lado tu corazón reventado en pedazos. Lo pisas tu mismo, una y otra vez. Te duele pisar las espinas de ese trayecto. Pero no dejas de ser tu y te conviertes en la base del peldaño que se requiere para que aquella o aquel salga a respirar.
No eres capaz de poner un "Basta chingada madre", pero tomas la decisión y en ese momento todo esta en contra de ti por que has tomado la peor actitud. Vaya!!! Ironías de la vida, por que le escupes al cielo mismo.

Ni modo, llegas al punto de blasfemar y mandarlos todos al lugar mas concurrido de México. Directo a la CHINGADA. Que importa, no están en el momento que esperas y necesitas. Ahora solo caminar por el trayecto, y poner una barrera alrededor ignorando lo que ocurra a los lados. Por lo menos ahi van a estar todos juntos, jajajaja. Go fck yoself

1 comentario:

Pequeña Saltamontes dijo...

Decepcionarse es bueno.

Así ya sabes qué no esperar y en quién no confiar.

Duele mucho cuando alguien te ofrece su ayuda y al final te queda mal.

Jajaja... ya me proyecté.